jueves, 28 de febrero de 2013

Creo que nunca me había dado semejante sofocón de llorar como el de esta mañana. He estado toda la maldita mañana llorando sin parar...
Quizá llevaba demasiado bien el estrés de los exámenes esta evaluación, al final, tras tres horas de estudio intenso me he echado a llorar por nada y por todo a la vez, ahí, delante de mi Groc (eso es otra historia para contar.. =)..) Creo que jamás había llorado con tantas ganas y tanta intensidad, y menos delante de nadie... solo quería llorar, no decir nada, igual que cuando era pequeña... llorar desconsoladamente sin tener que dar explicación de nada.
Me he sentido agotada mentalmente, he sentido que tenía que hacer explotar de alguna manera estos 6 meses que llevo acumulando agobio y estrés. Y la única manera que he encontrado aunque no en el momento más oportuno ha sido llorar, derrepente, sin venir a cuento.
Quería llorar durante horas, sin que nadie me dijera nada, nadie que me molestase, solo quería LLORAR y desahogarme...='\
No me siento mucho mejor que esta mañana, pero por lo menos... ya no lloro cuando lo pienso. Llorar en mitad de un exámen tampoco da buen rollo, no?
Me ha servido despejarme con temas scouts esta tarde, y una vez más gracias a ella, a Lucía, mi Groc, he sonreído y he tenido el valor suficiente de dejar de llorar. Porque sé que a su lado todo aquello que me parezca muy malo.. tan solo será un bache complicado =')
Con esto, cercioro mi visión de llorica que explicaba en mi anterior publicación y mi gran pesimismo.

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